jueves, 20 de junio de 2019

CF

-No soy muy bueno con los niños.- Advierte él de inmediato.
-Está bien, nadie nace sabiendo.- Le reconforta ella.
-Hola.- Dirigiéndose al niño.
El niño observa al hombre con desconfianza, casi con enojo. Para el hombre el niño es lo mismo que una criatura salvaje con instintos primitivos a la que debe cautivar.
-Quiero ser amigo de tu madre. ¿Me darías permiso para ser amigo de tu madre?- Sugiere audaz mientras su corazón se sobresalta. Se queda con la vista fija en el niño pese a sus deseos de mirar a la madre para buscar su desaprobación. Estima que el contacto visual es importante en el primer contacto con un animal silvestre, puede confiar en sus otros sentidos para advertir un suspiro o exclamación de la madre como seña de que lo que hace es una aproximación inadecuada. La falta de respuesta de ella lo tiene intranquilo, pese a que racionalmente lo recibe como una indicación positiva.
-No.- Espeta finalmente el niño con seguridad.
-¿Entonces puedo ser amigo tuyo?- Ni él mismo sabe de dónde ha salido eso, pero realmente desde el principio del intercambio su guía ya se había terminado.
El niño lo mira confuso sin perder el contacto visual. Lo registra de arriba a abajo con la mirada. Ambos saben que en realidad no está evaluando nada, sólo gana tiempo mientras busca una escusa para descartarlo por completo.
-¿Sabes jugar a la pelota?
-No, pero sé bastante sobre dinosaurios.
Los ojos del niño se dilatan mientras sus labios se extienden y su lengua comienza a posarse sobre los dientes superiores en un acto casi reflejo que es interrumpido por ninguna otra cosa que una inquebrantable testarudez de hierro.
-Lo pensaré.
El niño se da media vuelta y entra a su casa, dejando al hombre con su madre.
-Perdón. Te dije que soy malísimo.- Se arrepiente él.
-Lo hiciste fantástico.- Le asegura ella.

miércoles, 13 de marzo de 2019

La falta de agnosticismo científico

Acabo de escuchar un episodio del podcast Mañanas con Leo, en el que se habla de la dificultad teórica a la que se enfrenta la humanidad para dar respuesta a la responsabilidad que le recae estar produciendo y reuniendo material radiactivo, altamente peligroso. La responsabilidad consiste en dar con formas de prevenir sobre el peligro a futuras generaciones de seres vivos, y futuras quiere decir, 10mil años más: quizás los que las tengan que interpretar ni siquiera sean antropomorfos.

Y algunas de las señales que menciona son a través de comics (menciona que una de las desventajas es que se lean de forma inversa, o que los que los lean no sean humanos), o construir laberintos o estructuras amenazantes que desincentiven a quienes se acerquen (menciona que la desventaja es que podría ser visto como una forma recelosa de custodiar algún tesoro precioso); entre otras.

Estas dos cosas me sonaron extrañamente familiares. Siguiendo esas dos ideas, uno perfectamente podría dar con... construir las pirámides de Egipto. Y más aún fíjense, la advertencia sobre los desincentivos, no es acaso precisamente lo que nos pasa a nosotros con las pirámides egipcias?

Ahora, con disculpas del lector, me voy a tomar la libertad de ponerme esotérico. Y si los egipcios sabían algo que nosotros no sabemos? Y si las pirámides y los jeroglíficos contienen advertencias de lo que se encuentra en esos sarcófagos? Más aún, hemos descifrado que algunas de estas escrituras son advertencias, asumimos que precisamente estas advertencias han sido artificiadas como una forma de disuadir al buscador de los tesoros que en realidad albergan. Pero, y si eso se debe sólo a nuestra soberbia, al hecho de que nuestra sociedad científico-empírico-céntrica no alberga conocimientos que la sociedad egipcia manejaba?

Quiero decir, existen historias sobre maldiciones que custodian la paz de ciertas momias y sarcófagos. Y se cuentan historias de que esas maldiciones son un arte de magia negra que -nuevamente- se ha posado sobre ellas para protegerlas de los saqueadores. Pero quizás los egipcios comprendían algo sobre cómo la vida que una persona lleva afecta el comportamiento de la materia que entra en contacto con sus restos. Quizás esas maldiciones se deben a que la carga psíquica a la que estaba sometida un faraón, pudiere producir sobre sus átomos una alteración asemejable al de una sustancia radiactiva, y que esos mismos restos pudieren contaminar la biología de aquellos que se le acercasen, produciéndose en ellos efectos negativos que nos puedan parecer metafísicos a nosotros.

Sin embargo, si nuestra ciencia no lo explica, es mitología, en nuestra soberbia no existe el agnosticismo científico, sólo el falsacionismo.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Piel de tierra


Qué más da, lo que venga será. El mar se funde en el oro de la vida y la arena y el cielo son amalgama. La seda del polvo fino se degrada en caricias desde mi piel hasta una única nube, meollo de la carencia cromática celestial. Por Alá. Es evidente que no existe el azar, Dios me dio esta piel morena para ser tronco y arena, y si algún día viajo a Italia, se la habrá dado a mis hijos para que ellos la conviertan en condimento y salsa.

(Fragmento de mi cuarto libro. Sí, no he terminado el tercero y ya empecé el cuarto y qué tanto?)

jueves, 8 de noviembre de 2018

Nadie

-Disculpa, ¿dónde compraste esos zapatos?
-En el H&M, creo, ¿por qué?
-Es que me gustan, pero nunca se me había ocurrido usarlos porque los venden sólo para mujer.
-Soy trans.
-Buena.
-Me llamo Nadia.
-Mucho gusto. Oye, ¿y tienen en tallas grandes?
-No me acuerdo, los compré hace como dos años.

Recién ahí caí en la cuenta de que estaba hablando con una mujer. Pero no importaba, ya había conquistado el indómito territorio psíquico del zapato unisex de mujer, ahora sólo resta encontrar la talla. Ya nada puede detenerme.

PS: ¿El título? Nada más que una desafortunada consecuencia de los tiempos modernos, feminismo y lenguaje inclusivo.

martes, 16 de octubre de 2018

Tour Santiago

¿Usted tiene todavía la cara de sentarse ahí y mirar para afuera? ¿De dónde viene? De Noruega, probablemente, o Dinamarca. ¿Usted sabe acaso la huella de carbono que dejó su viajecito en avión hasta acá? Claro, haga como que no me escucha, ¿sabe lo que es esto? (Le muestra el dedo medio, un caballero que acarrea unas bolsas con diarios se para junto a ella y le muestra el mismo dedo). ¡Inconscientes! Vienen acá a mirarnos como un zoológico, a ver si le toca alguna marcha estudiantil con barricadas y todo para que saque fotos y le muestre a su familia lo salvaje que es la vida acá. Ojalá no le toque un terremoto, eso sí, eso es cosa seria, se podría asustar. ¡La temperatura del planeta sube cada año y cada vez tenemos menos agua potable además de otros recursos esenciales para la vida, no sólo la humana sino la de todos los seres del mundo! ¡Y la culpa es mía así como es suya! (Levanta el puño enfáticamente hacia su público involuntario, mientras el hombre que continúa a su lado le sonríe y vuelve a levantar el dedo medio). ¡A ver si lo entienden de una buena vez y empiezan a pensar un poco más! ¿No va a decir nada? (Se queda quieta mirando hacia arriba, buscando la mirada del hombre que por primera vez hace contacto ocular con ella durante un instante. Y luego de una breve atonía, le extiende la mano con su palma hacia arriba y la mueve de lado a lado buscando las miradas de los demás, sin éxito.)
Al menos ese es el monólogo que se me antoja tras un vidrio que me impide escuchar lo que le mujer le grita a los turistas atónitos sobre el segundo piso del bus. Me imagino qué impresión se harán de su viaje, y adivino que el narrador comenta algo similar a "Y por la izquierda tenemos un típico ejemplo de protesta fundamentalista santiaguina".

jueves, 4 de octubre de 2018

La Inercia Argumental

Acabo de notar un elemento común a las historias que he escrito hasta ahora. Las dos novelas y el primer cuento corto completados, así como e segundo cuento corto que me encuentro redactando. De todas éstas surge una inercia implacable que es la que cobra vida en la historia de forma casi autónoma (evidentemente alimentada por mi mano, pero con una conciencia que parece provenir de otro origen, no de ese alimento). Es una fuerza que no puedo controlar, o que no quiero, que en cualquier caso, hasta ahora, no he hecho el esfuerzo de contravenir.

Para ponerlo en otras palabras, mis historias tienen una inexorabilidad desde la primera oración, al momento que nacen, sus finales ya están trazados (aún cuando al momento de escribirlas me son desconocidos).

Así que! Estoy sopesando hacer el experimento de abrirme paso a través de esa inercia por fuerza en la próxima historia. Creo que una vez que visualice la historia, haré en una primera instancia mi mayor esfuerzo por potenciar esa inercia, y luego veré forzosamente cómo puedo quebrarla. El resultado pudiere bien ser un bodrio. Vamos a ver.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Lie

So I've been choosing the most depressive songs for myself for several months now. Songs of hope, songs of love, you know. Then there's one that gave me particular chills for so long, a song of love, seemingly, I did hate something about the lyrics and the title, there was something disgusting even, but I overlooked that -blatantly- because life is imperfect, this they always say; sometimes I even take that as proof of things being right.

Until today finally I'm ready to search for the lyrics, to take a closer look at what it says, because you know, there's one or two words that I'm not sure about. I think to myself, as I'm searching through Google, that this may just be a sign of me being able to let go. And I am even thrilled, of course I do know it's a lie, who doesn't enjoy a silly little lie to oneself every now and then. Did I mention? This particular word doesn't make sense in the lyrics of the song, the "lie", so I'm looking forward to clarify that. Well it turns out this song is not about love, but quite the opposite. Go figure, the word lie is making tripple sense now rather than none.

I have effectively made a fool of myself -to myself only- for four months, and would not find out if I hadn't just googled it. Now think about the meaning I was giving to this song, how it rippled into me, how it made me hopeful. So now what I'm thinking is, what if none of it was true. Not just the song, but my experiences, my own meanings, my own fears, my regrets. Well, if it were that way, I would be forced to be happy, wouldn't I?

PS: Speaking of lies, would I even want to ever let go?

viernes, 28 de septiembre de 2018

La Ciudad Desesperada y (GRIETA)

Algunas noticias:

La redacción de mi segunda novela, "La Ciudad Desesperada" ha finalizado. El concepto de esta obra es peculiar, la historia se relata desde tres puntos de vista, podría hablarse de dimensiones o mundos, distintos. Los relatos se intersectan tangencialmente de forma constante, sin embargo en ningún momento interactúan. Actualmente estoy esperando el feedback de los beta readers, para iniciar las correcciones y edición.
Si usted ha seguido mi blog, encontrará las entradas correspondientes al índice de bestias de esta obra en las publicaciones anteriores a ésta, tal como de incluyen en la obra (probablemente no habrá mayores correcciones sobre esa parte).

Mi primera novela "(GRIETA)" se encuentra cada vez más próxima a su publicación. Si alguien ha seguido mi blog desde hace más tiempo, le debo mis disculpas, la redacción finalizó en diciembre de 2017, y entonces mencioné que iniciaría las gestiones para su publicación posiblemente en febrero de este año. El proceso ha sido interesante, he conocido muchos aspectos de la publicación que no me imaginaba, pero la conclusión es la misma, la obra avanza hacia su publicación, aunque aún no puedo hablar de fechas.

martes, 25 de septiembre de 2018

Humano


Se considera un animal sumamente peligroso, por lo que se sabe muy poco de él. No se tienen registros de ningún contacto con humanos al que se haya sobrevivido, y todas las incursiones registradas han culminado en la desaparición de los muquis involucrados. El humano presenta varias características morfológicas similares al muqui, se desplaza en dos patas y cuenta con dos extremidades superiores con las que es capaz de manipular objetos. Es de gran tamaño, aproximadamente dos veces un muqui adulto, se estima que un ejemplar adulto suele alcanzar los dos metros de estatura y los cien kilos de masa. El humano constituye el principal riesgo por el que el muqui limita sus exploraciones sobre el nivel de la tierra, y se suelen contar historias a los jóvenes indicando que la superficie del planeta estaría plagada de ellos, pero que afortunadamente son sumamente torpes como cavadores.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Garvul

El demonio de la superficie. El garvul ha subsistido por cientos de generaciones en los cuentos infantiles de los muquis. Se lo ha descrito de diversas formas, la más popular es la de una gigantesca y gruesa serpiente de ocho patas, capaz de expeler aliento gélido por sus fauces. La historia del garvul se cuenta de generación en generación, principalmente con la finalidad de inculcar a los más jóvenes el respeto por la superficie, de manera de reprimir las ansias por exponerse a los riesgos que recorren la faz de la tierra. Entre los muquis adultos se sabe que el garvul es una criatura fantástica que no habita fuera de la imaginación de los niños, sin embargo, estos últimos no son capaces de comprender el riesgo que otras características y criaturas de la superficie sí suponen para la vida, por lo que mantienen vivos sus relatos de todas formas. En ciertas comunidades de muquis situadas a grandes profundidades, existen relatos compartidos del garvul y el cirgol para explicar la actividad sísmica. Cuando el movimiento proviene de áreas más superficiales, se dice que se trata de las pisadas del garvul buscando muquis desde la superficie para devorarlos, mientras que cuando la trema surge de segmentos más inferiores, se dice que provendría de disputas territoriales entre cirgoles al fusionarse lagos subterráneos de magma.