lunes, 23 de junio de 2008

No quiero decirlo, pero quédate conmigo.

Siempre he pensado que tanto en el amor como en la guerra la ética existe.

Tan tierna, tan linda, me miran tus ojos enrojecidos quién sabe ya por qué, imagino una historia futura en la que sé exactamente qué hacer para sanarlos. Imagino que estamos tirados sobre la ladera con esos pastos largos molestándonos en la cara cuando al viento le da la gana. Nos imagino sólo queríendonos y nada más. Queriéndonos al sol, queríendonos bajo la luna y queriéndonos en la oscuridad. Solos y pacíficos y serenos y felices solos y sólo por querernos.

Te imagino al rededor de mi brazo sin importar nada más. Sin importar los demás, sin importar dónde. Y tu mirada que nunca me dará en el gusto de la contemplación pura, también la imagino, toda ella indecisa en tu belleza natural sin maquillaje, adornada sólo por unas lágrimas ocasionales que, a esas alturas, tanto nos gustan.

Te imagino casi seguro, porque si me dejas quererte, te prometo que lo haré como mereces.

3 comentarios:

Col dijo...

Y pensar que tuvo que pasar prácticamente un año para que ambos tuvieramos nuestro final feliz.Primo, has notado que estas cosas nos pasan como al mismo tiempo? debe ser porque somos bacanes :D

Kroznik dijo...

vaya, no me alegaste por el punto en el título, de todas formas comento que esta vez está ahí a propósito

Col dijo...

no me habia fijado que tenia punto, arruinas mi labor como profe xD



ay, sin gente bkn como nosotros, el mundo SI que estaria en decadencia, mucho mas que ahora
:)