viernes, 31 de agosto de 2018

Brúguel

El brúguel es un enorme reptil cavador. A diferencia de la mayoría de las especies subterráneas, el brúguel utiliza sus dientes para cavar y cuenta con un sistema muscular complejo en su cuello para desplazar la tierra ingerida hacia los costados, permitiéndole seleccionar los animales menores que desentierra en su camino. Se le suele denominar pandemonio por su estructura consistente en ocho hocicos laterales y cuatro centrales. La dentadura del brúguel está hecha de una aleación metálica extremadamente dura, ligeramente menos resistente que las garras del urbugo. Su cuerpo es alargado y cónico, adelgazándose hacia la cola, entre sus escamas cuenta con varias corridas circunferenciales de escamas móviles más gruesas, denominadas cránulas, con las que desplaza la tierra hacia atrás a la vez que lo impulsan hacia delante. En el segmento más anterior cuenta con trece cránulas, mientras que en el último son sólo tres, casi llegando al final de la cola, la cual está coronada por dos cránulas opuestas que funcionan de manera muy similar a una gran tenaza. El brúguel tiende a cazar cavando espirales bidimensionales verticales, comenzando por una circunferencia de un kilómetro y cavando circularmente hacia el centro, de esta forma logra confundir a los animales que utilizan formas de geolocalización como las vibraciones y el sonido. Cuando un ejemplar encuentra un complejo intrincado de redes de túneles, tales como los túneles de urbugo que suelen conformar las ciudades de los muquis, se empecina en destruirlos por completo, pues en dichos lugares se congrega gran cantidad de sus presas. Pese a ello, jamás persigue un túnel de urbugo direccionalmente, ya que éstos cavan a mayor velocidad y suelen atravesar formaciones rocosas o minerales en las que le resulta imposible penetrar.

Honesty?

There’s something I’ve never understood about relationships. How are you supposed to be honest with someone? That ideal is a lie, it can’t be true, at least for me. If I wait until someone loves me to tell them my dark secrets, my ugly parts, the ones you can’t just see, then I would be lying to them all the way until that point. But if I were to come up straight to each new person with all of this, how would they be supposed to be willing to embark on an emotional voyage? Would you honestly? If you just get to know me today and we happened to kiss, and afterwards I casually let you know that sometimes I like to make people suffer by exploiting their weaknesses, would you really be willing to bet on relying on me for anything? What’s more, if I were to add “I’m letting you know this just so you can ponder before diving in”, isn’t it obvious to think “this guy is going way too serious way too soon”. And that last part is the one that makes me realize we don’t want others to be honest. So then why in the world are we struggling so much to make others be honest to us.

There’s just one thing that comes to mind, we were tricked into thinking some people are well and other are faulty. And that knowing people’s truth is the only way to tell which ones are faulty. Luckily at least the stupidity in that train of thought is self explanatory.

lunes, 13 de agosto de 2018

Urbugo

El urbugo es un gran roedor cavador de la tierra. Puede medir un metro y medio de largo y pesar hasta cien kilos. Sus garras están hechas de una aleación metálica más dura que el acero y sus dos patas tienen la fuerza suficiente para cavar a gran velocidad en la tierra e incluso puede penetrar la roca sólida. Su piel es gruesa y dura, su densidad aumenta especialmente en la cola plana con forma similar a la de una aleta redondeada, en dicho órgano concentra además un sistema muscular que le permite dar fuertísimos golpes verticales, utiliza este mecanismo para compactar la tierra cavada y así formar túneles de paredes sumamente sólidas sin la necesidad de reubicar el material a medida que avanza. Esto también le permite formar hábitats a grandes profundidades. Dos órganos similares a orejas en su lomo, le permiten percibir vibraciones determinando la dirección de origen, intuitivamente se aleja de las vibraciones fuertes, que suelen provenir de movimientos de magma o del brúguel, su depredador natural. Para defenderse del brúguel, el uburgo cavará a toda velocidad en la dirección opuesta a las grandes vibraciones, a la vez que intentará encontrar formaciones rocosas, en las cuales su depredador es incapaz de penetrar. A través de milenios ha formado una relación de mutua dependencia con el muqui. La alimentación del urbugo consiste en minerales y metales, sin embargo sólo le es posible digerir fragmentos pequeños mezclados con tierra, siéndole imposible beneficiarse de formaciones gruesas, por lo que guía al muqui a yacimientos de minerales, éste mina la materia y muele una porción en fragmentos menores que le sirven al urbugo como alimento. A su vez, los túneles cavados por urbugos conforman el hábitat del muqui.

Extraído del índice de bestias Parte II

martes, 31 de julio de 2018

Zagle

“El mejor amigo del muqui”, su carácter es dócil y afectivo, goza de gran energía y vitalidad. Por su tamaño, los infantes suelen montarse en ellos para trasladarse cortas distancias, aunque un adulto es demasiado pesado para tales propósitos. El zagle cuenta con alas membranosas que, en el caso de la hembra le permiten volar distancias cortas, mientras que al macho, por su menor envergadura, le permiten volar largas distancias. Tiene seis patas y una larga cola, que es su miembro más fuerte, por lo que para muchos efectos se la considera como una séptima pata útil para dar saltos, equilibrarse, o dar golpes a la tierra para espantar amenazas. Su hábitat natural son las cuevas cercanas a los pozos subterráneos, les es posible sumergirse en el agua, aunque prefieren mantenerse fuera de las napas. En libertad tienden a formar manadas, el líder se define en un enfrentamiento en el que las colas se utilizan como arma de batalla. El perdedor suele quedar inválido y morir poco después del encuentro debido a las atrofias medulares en la columna que se extiende hasta dicha extremidad. Una hembra adulta puede medir cerca de un metro desde la cola hasta la cabeza y pesar hasta veinte kilos, mientras que el macho puede alcanzar hasta treinta centímetros y no supera los cuatro kilos.

Extraído del índice de bestias Parte II

jueves, 26 de julio de 2018

La ciudad desesperada - update

Ayer "La Ciudad Desesperada", el libro que estoy redactando actualmente, me dio a saber que se va a dividir en tres partes (las tres van a estar contenidas en un único libro, no se trata de una trilogía). De esto me enteré mientras la primera parte se acababa abruptamente y para mi sorpresa. Estoy ansioso por comenzar la redacción de la segunda parte, al parecer en ella se exploran nuevas extensiones de un mundo fantástico creciente.
La primera parte finalizó con al rededor de 33mil palabras (esa es la extensión aproximada de algunas novelas cortas, para referencia, "La Granja de los Animales" de Orwel tiene casi 30mil palabras).

La razón de la división en tres partes, es que la historia se cuenta desde tres puntos de vista distintos. Las tres partes jamás se entrelazan, pese a relatar la misma historia. Luego de finalizar la primera parte, quedan muchas interrogantes (lo digo por mí, me intriga enterarme de varias cosas), y para poder dar respuesta a ellas me será necesario echar un vistazo más allá de los límites dentro de los cuales queda confinado el primer relato. La tercera parte se hará necesaria de antemano, pues preveo que aún la segunda historia tendrá grandes limitaciones y me será necesario explorar un plano superior de la realidad para poder dilucidar la totalidad de los elementos que operan sobre esta peculiar historia.

Me disculpo por hacerme el misterioso, acabo de notar cómo hasta ahora he pasado por alto introducir la historia:

En una recóndita geografía apartada de toda civilización, se cuenta la historia de un puerto maldito por los dioses. (sí, eso nomás)

miércoles, 18 de julio de 2018

Cotaga

Nombrada en honor a su descubridor, Cotargue Nobadia, coleccionista de insectos de una remota localidad tropical en Centroamérica, la cual constituye su único hábitat conocido. Se la considera en peligro de extinción debido a las específicas condiciones bio-ambientales que le dan hogar. El ciclo vital de la cotaga se divide en tres fases. En un principio se trata de una oruga cavadora, durante esta etapa se alimenta del sedimento producido por las hojas que caen a la tierra, al descomponerse éstas. La fase larvaria continúa durante cuatro años, en los que no se produce mayor desplazamiento, hasta que alcanza un peso cercano al kilo y medio. Entonces comienza el proceso de pupa, la cual se conforma muy superficialmente, aún bajo tierra. El proceso de metamorfosis se gatilla únicamente a temperaturas entre los treinta y tres, y treinta y ocho grados Celsius, deteniéndose a temperaturas superiores o inferiores, por lo que el tiempo de duración de esta etapa puede variar enormemente según las condiciones climáticas, demorándose un mínimo de dos años, sin embargo, pudiendo extenderse incluso décadas. Finalmente, del capullo surge la mariposa, de aproximadamente veinte centímetros de envergadura e intenso color rosado marcada por el contorno negro en sus alas. En las hembras, el sistema ovulatorio se encuentra unido al sistema digestivo, de manera que defeca sus huevos, usualmente mientras se alimenta.

Extraído del índice de bestias Parte I

martes, 10 de julio de 2018

Cirrila

La cirrila es una enorme culebra lanuda, de aspecto ligeramente chato, aunque antes de la esquila aparenta mayor redondez. El abdomen está cubierto por blancas escamas suaves, mientras que el lomo de cuero está cubierto por espesa lana de color dorado pálido. Un adulto promedio puede medir alrededor de diez metros de longitud, aunque también se han documentado ejemplares de casi veinte metros, y su peso suele alcanzar poco más de una tonelada. Este reptil herbívoro ha convivido con humanos desde tiempos ancestrales, estableciendo, en muchas sociedades, relaciones de mutua dependencia. Por su carácter descuidado y curioso resulta presa fácil de depredadores en la naturaleza, de manera que se la encuentra casi únicamente en cautiverio. La cirrila suele ver al humano como líder de la manada, a quien sigue entendiendo que es el responsable de velar por la protección del grupo. En el intercambio, la actividad ganadera se beneficia del animal obteniendo lana y leche. También es frecuente encontrarlas como animales de compañía en familias muy pudientes, por su temperamento amistoso y delicado, aunque es necesario disponer de territorios muy amplios para su hábitat.

Extraído del índice de bestias Parte I

lunes, 2 de julio de 2018

Serralia

Se la conoce como el dios de los mares, a veces se refiere a ella como Poseidón. La serralia es una enorme serpiente eléctrica de más de ocho metros de diámetro y casi cuatrocientos metros de longitud. De color negro verduzco, su cabeza tiene aproximadamente las mismas dimensiones que una tuna marina, aunque con el hocico bastante más alargado. La serralia se desplaza en actitud alimentaria constante, produce un intenso campo eléctrico permanente que fríe inmediatamente animales menores a su alrededor, se desplaza en vaivén, siempre volviendo sobre su rumbo antes de continuar, para ingerir los animales que deja muertos a su paso. Cuenta con barbas tales como las de los grandes cetáceos, aunque a diferencia de estos últimos, las de la serralia se encuentran unos 80 metros al interior del tracto digestivo, y funcionan como filtro en el sentido opuesto para la colecta de alimento. Los filamentos allí situados son móviles y están ligados a un conducto de escape superior por el que filtran el excedente de agua que ingresa con sus copiosas presas; una vez que la vía de escape ya no recibe flujo de agua, abren el tracto rotando las barbas en sentido posterior, con lo cual la vía de escape queda cubierta, una vez que el alimento ingresa en los intestinos, vuelven a su posición vertical y reinician la colecta. Pese a que jamás despliega conductas agresivas, su avistamiento es altamente temido por los marinos, especialmente los de aquellas grandes embarcaciones metálicas, en las que la cercanía de una serralia indica una muerte segura. Afortunadamente, es poco frecuente verlas en la superficie, y existen ciertas indicaciones para evitar el peligro. Las escasas veces que una serralia emerge a la superficie, tienden a ser para ingerir peces muertos de algún banco muy grande, donde una extensa cantidad de ellos flotó antes de alcanzar a ser ingeridos. Los marinos saben que la vista de un conjunto de pescados flotando en el mar es una señal de alerta de la que deben alejarse. Aunque también existen relatos populares en los que se describía a la serralia como un vicioso demonio antropófago que utilizaba los bancos de peces como carnada para atraer pescadores incautos y devorarlos.

Extraído del índice de bestias Parte I

lunes, 25 de junio de 2018

Tapir (regular)

Alguna vez copiosos moradores del planeta, hoy se considera extinto, pese a que aún se registran relatos de avistamientos en Centroamérica y el Sudeste Asiático. Contrario a la creencia popular, el Tapir y el Tapir Enano no son parientes en taxonomía, ni tampoco guardan mayor similitud física más allá de su color café claro y el carácter cuadrúpedo; aunque se sabe que el Tapir es capaz también de erguirse sobre sus patas traseras. Este animal es de temperamento sereno, rara vez se altera, ya que son escasas las situaciones que le resulten amenazantes en la naturaleza. Tiende a migrar solitario, constantemente, alimentándose del follaje de los árboles. Cada pata está equipada con tres garras, una sola de éstas es más grande que una persona adulta, aunque no se sabe que tenga algún uso para ellas; se postula que en tiempos ancestrales le servían para escalar enormes árboles, hoy en día extintos. Al encontrarse en cuatro patas, suele mantener su cabeza a la misma altura del lomo, que puede alcanzar los diez metros sobre el suelo. Se dice que, al erguirse, un ejemplar adulto superaría los diez y siete metros de estatura.

Extraído del índice de bestias Parte I

jueves, 21 de junio de 2018

Delfín Azul

Se les suele llamar sirenas por su aspecto ligeramente antropomorfo. La piel del abdomen es blanquecina distinguida claramente del resto de su cuero azul, muy similar al de las tunas marinas. Cuenta con una aleta dorsal de unos veinticinco centímetros y la aleta mayor en su cola que puede superar el metro y medio de longitud. Sus similitudes con el ser humano se reducen nada más que a dos aspectos. Por una parte las extremidades laterales, dos miembros muy parecidos a brazos con manos funcionales, con los que pueden tomar y manipular implementos, aunque no se tienen registros de que sea capaz de fabricar utensilios por sí mismo; por otra parte la cabeza, en la que destaca una gruesa y tiesa cabellera, cuyo color puede ser de la misma gama que el visto en una persona, salvo por el naranjo, es decir, puede ser bien rubio, castaño, oscuro, o incluso, raramente, albino. Sus rasgos faciales también guardan cierta similitud con los humanos, salvo por la nariz y las orejas, sus ojos pequeños en comparación al gran tamaño de su cráneo conservan las dimensiones de un ojo humano, y su hocico se asemeja a una gran boca alargada con gruesos labios carnosos de verde pálido. Puede medir hasta cuatro metros de longitud y su peso rara vez supera los doscientos kilos Su alimentación es variada, se le considera omnívoro, aunque se ha observado una eminente inclinación hacia la carne.

Extraído del índice de bestias Parte I