viernes, 15 de agosto de 2014

La Gran Guerra (oficial)

   Lo leí en un diario en la sala de espera de la zapatería. Se conmemoraban 150 años desde el fin de "La Gran Guerra", curioso, ¿qué "gran guerra" ocurrió a medidados del siglo XIX? Entonces se me ocurrió, por fin, ver la fecha impresa y finalmente entendí todo: 22 de julio de 1541. No estaba en otra dimensión, había viajado en el tiempo, inmediatamente noté la estupidez que se me había pasado por la cabeza, no podían haber edificios ni ropas como éstas en 1541, mucho menos en Santiago, que todavía no existía. Pero eso significaba que había viajado a otra dimensión, y, ¿además en el tiempo? No, si estaba en otra dimensión, Cristo podía no ser parte de la historia, otros eventos podrían establecer el recuento temporal.
   Así que en esta dimensión había ocurrido una única guerra mundial, en realidad eso es suponer mucho, podría bien tratarse de una guerra regional, si era la única guerra importante de la historia igualmente podría tener impacto suficiente como para ser recordada décadas después como "La Gran Guerra". Y más abajo "Crece la preocupación por tráfico de copiáceas, aeropuertos refuerzan medidas de seguridad". Supongo que en toda dimensión las drogas son un problema.  

   -¿Cuál es la gran guerra que se celebra hoy, y por qué la celebran?
   -La guerra de Ikghur, la guerra entre la humanidad y los gigantes de Ikghur. Los gigantes fueron, o sea son, es- casi que fueron, ya, una raza creada por los humanos, a partir de los humanos. Hay versiones mezcladas, la historia que te pasan en el colegio dice que los Ikghurianos un día cansados de ser vistos como animales de circo, decidieron negar el acceso a su nación a los humanos, y que para ello asesinaron a todos los humanos que se encontraban en Ikghur un día determinado. Pero hay quienes dicen que un gobierno enemigo de Plurr, el país donde fueron creados, bombardeó Ikghur para despertar discordia en el territorio. Lo cierto es que se desató una guerra que duró varios meses y en la que gran parte de la población mundial fue asesinada, además la mayoría de las capitales a lo largo del mundo fueron destruídas, hasta que finalmente los gigantes fueron exterminados casi por completo. Ya vez que ahora se pasean entre nosotros y nadie dice nada.
   -¿Dónde?
   -Ya viste a Héctor Plasma.
   -Ah, pero entonces los gigantes no son tan grandes como imaginaba, son bastante altos nomás.
   -Bueno, él es bajito para ser ikghuriano, pero ya verás alguno, generalmente no miden menos de tres metros. No te preocupes, son súper mancitos.
   -¿Y si murió tanta gente, por qué lo celebran?
   -Para aprender, en realidad es un día de reflexión que nos recuerda que hay cosas en las que no nos podemos meter. No se puede jugar con la naturaleza. ¿Y cómo te enteraste?
   -Lo leí en el diario, es importante parece.
   -Bueno, puedes decir que la historia cambió bastante desde entonces, por poco hubo que empezar de nuevo.
   Me quedé la tarde conversando con Calia, a cada palabra, una misma pregunta se repetía en mi mente: Quién eres. Poco a poco me había hecho una imagen de ella como alguien especial, como alguien más allá del bien y el mal, o un poco de ambos en realidad. Como si mi viaje a esta dimensión tuviera un propósito y ella estuviera en medio de todo.
   -¿Alguna vez has usado copiáceas?
   -¡¿De qué me viste cara.?!
   Su sobresalto me indicó que no era una droga suave.
   -En realidad no sé qué hacen las copiáceas.
   -Más cuidado con eso. Las copiáceas... Hoy en día sólo las usan para satisfacer los dos mayores deseos de los humanos: matar y amar.
   ¡Vaya cosa! No conocía nada parecido, algo tan potente... De una cosa así se habla en todas las discusiones filosóficas. No imaginaba cuál sería el efecto, pero una droga que se usa para "matar o amar" tenía que tener un impacto social profundo.

domingo, 10 de agosto de 2014

La Gran Guerra

Ya casi no quedan vestigios de la gran guerra. Actualmente las naciones viven tranquilas y no hay conflictos entre las razas, sin embargo esto se debió principalmente a que los perdedores de la gran guerra fueron exterminados casi hasta la extinción. Durante mucho tiempo vivieron siendo vistos con desprecio por el resto de los humanos, hasta que poco a poco la humanidad los aceptó, notando cómo dicha minoría prácticamente sin posibilidad de aumentar sus números, resultaba más bien inofensiva y pacífica.   Todo comenzó como un proyecto científico, todo comenzó cuando el hombre, como tantas veces, quiso ser Dios. Inicialmente la iniciativa era realmente inofensiva, en el año 1353 el gobierno de Plurr fundó una pequeña ciudad artificial en un hermoso valle rodeado de cerros y con moderados causes que daban a un gran lago bastante abundante en fauna acuática, era el lugar ideal para un asentamiento humano, salvo por la dificultad en el acceso. La ciudad se planteó como una "ciudad de gigantes", de ahí que fue bautizada como ikghur (de "ikghu" que en plurriano es un prefijo similar a "gran" o "magno"). Todas las edificaciones se construyeron con estándares distintos a los antropomórficos tradicionales, en vez de considerar a un ser humano promedio de 167cms. como en la arquitectura típica, se consideró un promedio de 205cms. Esto fue incluso demasiado para los primeros Ikghurianos, sin embargo la espectativa consistía en atraer progresivamente población de mayor estarura. Dado que prohibir el derecho a asentamiento resultaba poco democrático, lo que se hizo fue subsidiar la vida en el lugar a las personas, para las mujeres bastaba con medir sobre un metro ochenta y cinco, y para los hombres un metro noventa y cinco. Adicionalmente se negaba el subsidio y se disuadía de la intención de habitar dicho lugar a personas cuya alta estatura se debiera a alteraciones hormonales producidas por alguna malformación o enfermedad congénita o a algún tumor u otra causa médica, aduciendo que ikghur inicialmente no contaba con las instalaciones médicas necesarias para tratar con dichas complicaciones. Una primera colonia de 500 personas fue transportada con financiamiento estatal, para los que posteriormente quisieren disfrutar de los beneficios que significaba vivir subsidiado en aquel lugar, sólo debían pagar el pasaje en avión o llegar de alguna otra forma (que era menos probable debido a que aún el viaje a caballo desde los pueblos más cercanos podía tardar al menos un par de semanas). Pese a ello la ciudad dejaba bastante espacio pues estaba construída para albergar al rededor de 70mil personas, y dada la amplitud del valle, tenía lugar para expandirse y albergar todavía a algunos millones en total.   El proyecto se postuló como una iniciativa turística que ofrecía un sitio atractivo no sólo por sus particularidades geográficas y arquitectónicas, sino que además agregaba un factor biológico casi zoológico nunca antes conceptualizado, el ser humano como atractivo turístico. El concepto rápidamente dio frutos, atrayendo a grandes cantidades de turistas, pronto se habilitó un sector del lago destinado a la construcción de viviendas de veraneo de lujo, que podían llegar a costar sumas millonarias. La población del lugar también creció a ritmo acelerado por los beneficios que ofrecía. Los servicios básicos, así como otros servicios se contrataban por cifras ridículamente bajas para los ciudadanos preferentes (o "auténticos Ikghurianos"), además de contar con servicios de salud y educación totalmente gratuitos, incluyendo los costos de desplazamiento a grandes urbes para enfermedades que requiriesen tratamientos más complejos (nunca se construyó un hospital de mayor complejidad en el lugar, incluso cuando la población autóctona superó la decena de millones), y el trabajo estaba asegurado de por vida, éste último podía ser asignado por postulación a una amplia gama de puestos, sin embargo también podían postularse proyectos personales, los que en los primeros años solían ser aprobados por ridículos que resultaran. Este último punto, curiosamente se transformó en un atractivo turístico emergente particular, al reunir en un sector específico todos los proyectos artísticos atípicos, se conformó en un par de callejones donde se asignaron puestos en los que se podía encontrar las artesanías más curiosas así como sujetos montando espectáculos que en su ingenuidad despertaban algún interés, pero que mayormente funcionaban como fondo para el transeúnte que más que nada observaba las curiosas chucherías. Pronto se convirtió en una tradición para los turistas comprar alguna artesanía que luego mostraban como trofeo a sus amigos, incluso resultaba fácil reconocer el sello ikghuriano, puesto que generalmente estaban hechos con materiales comunes repetidos, como recortes de diario, cajas de cartón, cacerolas o anteojos. Así fue que en 1358, con apenas media década desde su fundación, la ciudad alcanzó su límite inicial y se comenzó a expandir la urbanización. La tremenda afluencia de solicitudes permitió también al gobierno Plurriano modificar los criterios de seleción, ya en el primer año la estatura mínima para mujeres era de 190cms y 198 para hombres, para el tercer año ya habían aumentado a 202 y 208 respectivamente, y adicionalmente a partir del segundo año se había implementado un ingreso por categorías en el que las personas con mayor estatura tenían acceso a sectores preferentes de la zona.   Todo funcionó de maravilla, hasta que la ciencia entró en escena. En 1357 se comenzaron a abrir convocatorias concursables de intervención, cualquier ciudadano o grupo plurriano podía proponer un plan de mejoramiento o intervención en la provincia de ikghur para promover el turismo, de esta manera la ciudad continuaría evolucionando de manera que su atractivo turístico no lograse ser igualado por proyecto paralelo alguno, asegurando la sobrevivencia y viabilidad de la iniciativa. Uno de los primeros proyectos aprobados fue el del grupo Vaco, un equipo de científicos que desde la deca anterior forjaba su nombre con avances en el campo de la tecnología médica. El grupo Vaco había sido el responsable del Copriacèks, más conocido como Copiáceas o Vacopiáceas, un novedoso método de clonación transitoria. Las copiáceas funcionaban muy similar al concepto de clonación en estrellas de mar. Se extrae una parte del sujeto a clonar y se reconstruye genéticamente el resto de su cuerpo. En cuanto al segmento extirpado, es posible reconstruirlo en el sujeto original. Las primeras copiáceas se hacían a partir de una porción de hígado, dejando la regeneración natural en el cuerpo original y catalizando la reconstrucción del nuevo cuerpo en condiciones artificiales controladas similares a un útero materno gigante en la que el trozo de hígado hacía las veces de embrión. Este proceso tomaba cerca de tres años en completarse, sin embargo la intervención de intereses internacionales permitió refinar el desarrollo, y hacia el año 1364 (poco más de dos décadas desde la primera copiácea), ya habían conseguido producir copiáceas a partir de extremidades (poco más que una mano o un pie eran suficientes), y la copiácea podía estar lista en menos de cuatro meses, en cuanto al cuerpo origen, la extremidad utilizada era reconstruída en una semana. Las copiáceas pronto superaron la discusión ética respecto a la creación de vida al demostrar que no eran realmente nuevos organismos vivos, en cambio se consideraban una extensión del organismo original, con el que conservaban una especie de relación telepática. Además, el proceso de síntesis de la copiácea no producía un clon embrionario, sino un cuerpo completo de la edad biológica del sujeto origen. Otra particularidad de la copiácea era su carácter transitorio, ya que la mayoría de éstas decaían en su funcionamiento pronto, no enfermaban ni envejecían, más bien se echaban a perder, como una lechuga mustia al ser dejada a temperatura ambiente. La primera copiácea dejo de responder luego de 47 días. Mejoras en el proceso de síntesis ampliaron este tiempo, sin embargo para 1364 aún no superaban el año de duración en promedio. Pues bien, el proyecto propuesto por el grupo Vaco para ikghur era simple en sus planteamientos, sin embargo perseguía un fin espelusnante. El fin era diseñar una nueva especie, una especie de gigantes, que ya no pudiese decirse que eran humanos. Para lograrlo, tódo lo que debía hacer el gobierno era incentivar los matrimonios entre ciudadanos preferentes, y modificar diez o quince años los umbrales de estatura para los matrimonios deseados. Esto se traduciría en una selecciónartificial de la especie, distanciando cada vez más el promedio de estatura de los ikghurianos con el del resto de la humanidad. El gobierno plurriano rápidamente pusi en moción el proyecto, viendo en éste una buena oportunidad de desarrollo. Lo cierto es que en 1356 ikghur ya había satisfecho las inversiones iniciales y comenzaba a financiarse exclusivamente del turismo, lo que permitió al gobierno mayor flexibilidad en las subvenciones. La ciudad se hizo tan popular, que hacia 1360, Plurr ya se jactaba de que un 13% de su economía provenía del Turismo en la Provincia de Gigantes. Los problemas surgieron recién en la década del 80 y por dos razones. Primero, el censo de 1383 determinó para los ciudadanos preferentes de ikghur entre 17 y 22 años, una media de estatura de 302,1cms., se había superado el umbral de los tres metros, en otras palabras, en tan sólo tres décadas, en promedio los ikghurianos estaban teniendo casi el doble del tamaño promedio de un humano corriente. El segundo factor fue el nacimiento repentino de varios ikghurianos con capacidades sobrenaturales. Los primeros casos pesquizados, con algunas excepciones, fueron en niños de entre 3 y 5 años nacidos a partir de 1379. El primero de ellos, el año 1383, Gure, un niño de cuatro años al que, al serle presentados ciertos objetos, los rechazaba enfáticamente, pronto se estableció que los objetos rechazados por este niño tenían algún tipo de defecto o habían estado involucrados en alguna situación negativa, como el caso de una muñeca que había sido el motivo de disputa entre dos hermanas. Casos sucesivos revelaron capacidades similares, algunos niños presentaban telekinesis o piromancia, sin embargo la mayoría de los casos consistía en habilidades extrañas y con aplicabilidades más difíciles de situar, como el caso de Nancy, una niña que podía establecer desendencias en flora, es decir, podía determinar a simple vista cuáles árboles en un bosque eran progenitores de cuáles otros. Otros casos resultaban además difíciles de constatar, como el de Horote, un niño nacido casi al mismo tiempo que Nancy, quién decía conocer las emociones de plantas y árboles, también a simple vista. Si bien hasta entonces los ikghurianos eran principalmente conocidos por tener un caráctes sumiso, incluso se los veía como grandes animales mansos, estos dos hitos comenzaron a sembrar el temor de algunas personas hacia ellos. En algunas comunidades se comenzó a hablar de monstruos, y los pocos ikghurianos que habían migrado a otras localidades, eran presa de esta dualidad, algunas personas los trataban con especial afecto, sin embargo otros dominados por el miedo les hacían víctimas de burlas y abusos. Sin embargo la situación tuvo su punto de inflexión probablemente el año 1387. Ese año ocurrieron dos sucesos que hicieron saltar las alarmas para el resto de la humanidad. El primero en mayo, lejos de Plurr, en un pequeño pueblo de Castra, al otro lado del océano. Una pareja entre una mujer castránica de metro sesenta y un ikghuriano de tres metros veinte acuden al doctor ya que no logran concebir. Las pruebas indican que ambos son fértiles, los testeos posteriores señalan que las muestras no son compatibles. Dos días después la noticia se vuelve global, en los titulares de los diarios se lee "Prueba definitiva, no son humanos", desde entonces se inician los debates, los ikghurianos finalmente tras meses de discusión, pasan a ser considerados oficialmente una especie distinta. Nadie en ikghur alza la voz mientras las autoridades humanas discuten si la provincia debe considerarse una nación distinta con derecho propio, o si es posible seguir funcionando a nivel mundial como si humanos e ikghurianos fueren indistintos. Sin embargo estas discusiones no llegaron a encontrar solución a tiempo. En  junio del mismo año ocurre el segundo suceso. En la clínica central de ikghur nace Romug, la mayoría del personal en la clínica está compuesto por humanos. El bebé no llora al principio, el doctor a cargo lo toma con sus manos por un instante que parece eterno para los padres, y le da una palmada, llanto. Mientras su madre lo contempla en sus brazos, el personal en la sala de parto parece especialmente impresionado, sus padres sienten que su hijo es especial por la reacción del personal médico. Sin embargo algo no está del todo bien, el médico se ve confundido, mira a su alrededor con desconcierto, parece alternar entre sonreír y estar serio, levemente. El personal en la sala también, se miran unos a otros sin decir una palabra. De pronto sus ojos se posan sobre una enfermera, está pálida, tiene cara de no entender, no dice una palabra, hasta que sin previo aviso se desploma, uno por uno los demás también. El único sonido que se escucha es el llanto de Romug, hasta que los gritos desde las salas contiguas y los pasillos comienzan a sentirse por todo el complejo. El catastro inicial arrojó 627 muertos, todos en un radio de cien metros, todos a las 14:31 del 13 de junio de 1387, segundos luego del nacimiento de Romug. Éstas y algunas muertes posteriores fueron suficientes para determinar que la habilidad sobrenatural de Romug consistía en la muerte de todos los seres humanos a su al rededor, cada vez que Romug sentía algún profundo malestar. En realidad no sólo humanos, puesto que algunos supuestos auténticos ikghurianos también fallecieron de esta forma, y además dos familias completas de chimpancés y bonobos del zoológico de la ciudad. Romug fue sacrificado luego de permanecer dos meses bajo estudio en estado de coma inducido, y sus padres lo entendieron. Pero la humanidad no entendió a los gigantes, no eran humanos y eran peligrosos. A partir de julio el turismo se había reducido a menos de una milésima parte. Los ikghurianos se acostumbraron a vivir solos entre ellos, su ánimo tranquilo los mantuvo en ese statu quo sin pensar en las implicancias de la situación. Hasta que en enero de 1389, ocurrió: el bombardeo de Ikghur. Se estima que de los aproximadamente 12millones de ikghurianos, tres cuartos perecieron en el bombardeo. El resto, sin mucha organización, subsistió, hasta que dos meses después, la gran guerra comenzó. En distintas urbes al rededor del mundo aparecieron ikghurianos especiales, generalmente en pares o tríos, no se sabe bien si aparecieron transportados por algún poder sobrenatural ikghuriano, o si simplemente llegaron, ya que la mayoría de los ikghurianos con poderes especiales tenían entre 3 y 7 años, y podían ser fácilmente confundidos con un adolescente humano. En diversas capitales aparecían, sólo ikghurianos con habilidades sobrenaturales destructivas, y arrasaban con cuanto podían antes de ser derribados por las fuerzas policiales o armadas. El modo de operar se mantuvo durante dos años sin que los gobiernos dieran con modo efectivo de prevenir los ataques, las muertes en este período se calculan cercanas a los 200millones. Finalmente la humanidad llevo a cabo una operación de búsqueda y destrucción de los ikghurianos en todo el mundo. La gran mayoría de la población ikghuriana fue asesinada, sólo quedaron unas pocas aldeas que por pura fortuna no fueron alcanzadas. Un siglo tuvo que transcurrir antes de que la humanidad dejara atrás su odio y algunos ikghurianos, constatando su propia longevidad al descubrir con asombro que el escaso tiempo había significado varias generaciones para los humanos, volvieron paulatinamente a vivir entre ellos.

viernes, 25 de julio de 2014

Épocas

      2010
      Siento envidia y admiración en el ambiente, pero yo soy sólo un neófito y aquí hay incluso algunos rostros de Hollywood. Algunas personalidades importantes se me acercan y se toman fotografìas conmigo, soy una especie de revelación. El evento principal está a punto de empezar, se apagan las luces. Un camarero aprovecha el momento para avisar que aquel caballero rubio, el mudo, ha invitado una ronda de vodka a toda la habitación, los asistentes le dan las gracias. Aprovecho la ocasión para acercarme a él, es una de las pocas personas al rededor de las que me siento cómodo en este lugar. Por un momento pienso, quizás yo también podría invitar una ronda de vodka a toda la habitación, qué pasaría si hiciera algo como eso, probablemente nadie sabría que en ello se iría todo mi capital.

      1860
      Estoy en el vagón del tren cuando la mujer más hermosa que conozco se acerca a mí. Se inclina y me seduce con su cuerpo entero como si una conexión ulterior entre nosotros dictara que este momento debia llevarse a cabo en cualquier plano de la existencia, "Así que estás escribiendo tu libro, dicen que será un exitazo, qué crees tú?". Yo no lo sé, yo no sé apenas qué hacer en la presencia de esta mujer y su rostro deslumbrante que amenaza con sofocarme bajo el sol del oeste. Se levanta ligeramente la falda y me muestra una pistola, es común llevar pistolas en viajes largo como es común llevar todo tipo de pertenencias en viajes largos.  
      "Sabes, puedes tener lo que desees, sòlo tienes que tomarlo."
      Juntos, ambos con un revólver en cada mano, estamos parados como iguales. No sólo nosotros, por un momento todos en este sucio tren somos iguales. Cuando junté mis ahorros para pagar el pasaje esperaba que este viaje cambiara mi vida, pero no imaginé que sería de esta forma. Me pregunto si está bien, es un tren que toma la clase alta de California para mover sus "negocios" a las nuevas tierras del Este. Sin embargo ya algunas personas me conocen, aunque mi libro no esté terminado, me pregunto si el pañuelo que tengo hasta la nariz es suficiente para esconder mi identidad, no, no puede serlo. Aún así nadie parece reconocerme. No sé si hago esto por el dinero, o si lo hago porque siento que es mi destino, un único destino capaz de producir el deseado desenlace en el que me quedo con esta mujer a mi lado para siempre.
      1960
      Tomo mi mochila del banco que está frente al taller y le doy las gracias a mi compañero, el gordo. Si él no me hubiese conseguido este trabajo de medio tiempo, jamás hubiese podido juntar lo necesario para dejar este pueblucho y probar suerte con algo mejor. "Tranquilo, la vida empieza aquí mi amigo". Se sienta sobre el capó de un escarabajo amarillo y mira el vidrio de la tienda frente a la banca. Señala mi abrigo viejo, es el mismo que usaba cuando no tenía nada, está demacrado y me recuerda el olor de las calles por la mañana, me muestra una placa de automóvil en la vitrina. "Sabes que cualquiera puede tener una de esas?" Lo observo intrigado. "Claro, puedes simplemente tomar una, por Dios, puedes simplemente tomar un trozo de metal y grabarle los números que quieras encima, el punto es que tener una placa no te va a traer un automóvil" Dice estas últimas palabras daldo un golpecito a la placa del escarabajo con una mano, mientras que desliza la otra por debajo del parachoque y extrae un enorme fajo de billetes, "Echa un vistazo a esto".
      "Eh! Jefe! Métase sus motores en el trasero, yo me voy de aquí! Saben qué es esto? Cien mil dólares en efectivo". Me aparto de él mientras lo veo arquear el fajo de billetes y comenzar a despedirlos de a uno por el aire, billetes de 5 y de 10, algunos de 20. El fajo parece infinito en sus manos despidiendo y derrochando billetes, no puede ser que haya juntado esa cantidad de dinero sólo trabajando, es imposible.

lunes, 14 de julio de 2014

Sueño 4

-Ésta es la última sesión de la primera fase. Una vez que despierte, Fisk le administrará una encuesta para controlar el proceso. Por lo demás todo va como siempre, puede dormirse cuando lo desee.

Entro al cubículo al que sólo se puede llegar por escaleras exteriores, es un cuarto o quinto piso ubicado en la parte superior. Ahí encuentro finalmente a mi abuelo, está tratando de alistar un hilo negro y uno rojo en la única máquina costurera de la que dispone el buque, es una aparatosa caja de madera ubicada al centro. A pesar de que el mar está calmo, le cuesta trabajo mantener el equilibrio, pues en los pisos superiores el movimiento de la embarcación se amplifica considerablemente. Al mirar por la ventana veo el horizonte extrañamente cerca, como si se hubiese plegado y comenzara a abalanzarse sobre nosotros, es una ola de al menos veinte metros que avanza implacable por estribor. Sé que por mucho que se mueva cuando llegue, nuestra flotación no corre peligro, sin embargo admito que al ver esta monstruosidad siento un poco de miedo.
-Afírmate.
No parece haberme oído, está sumamente concentrado en un hilo rojo que se rehúsa a ser hilvanado.
-¡¡Afírmate!!
Noto la impresión en su rostro al observar la gigantesca masa de agua que ya golpea con fuerza aturdiendo por un instante la visibilidad en las ventanas. No ha pasado nada, el movimiento no fue tan fuerte como creí, sin embargo el mar del otro lado de la ola es cosa totalmente distinta, nunca había visto las olas golpearse unas contra otras con tal furia, pareciera como si todas conmocionadas buscaran un lugar a dónde ir, un tumulto de valles y crestas de unos siete metros totalmente desorientados. Tenemos que bajar, esta cosa se va a empezar a mover harto, pero no podemos salir, las olas están pegando y nos pueden botar. Él sólo se aferra lo más fuerte que puede a una baranda, afortunadamente llevamos treinta días navegando y ya sabemos a qué atenernos. En ese momento sentimos un golpe, una lancha cubierta totalmente por el agua es azotada contra los fierros con violencia, imposible saber si tiene tripulación, por más que quisieran, el ímpetu de este mar decide sobre cualquier maniobra que intentaren. ¿Qué hace una lancha en estas aguas?, nuestro buque apenas logra mantener su rumbo. Veo que la popa se inclina a estribor por donde aún da tumbos la lancha, adivino una improvisada maniobra de faena del capitán para salvar la diminuta embarcación subiéndola a bordo. La maniobra tiene éxito, sin embargo nadie sale a celebrar. Por un momento me parece ver un mástil enorme pasar frente a nosotros, vuelvo a verlo brevemente a babor, pertenece a una nave que nos superará al menos tres veces en tamaño, pero ¿cómo puede moverse tan rápido? Un súbito remezón me arranca de mis divagaciones, las olas nos azotan contra un buque casi tan grande como el nuestro, las dos masas de fierro rechinan mientras un vaivén las separa brevemente sólo para volverlas a azotar con aún más fuerza. El desconcierto se puede sentir en el aire húmedo. El enorme mástil misterioso vuelve a aparecer un instante por estribor y desaparece bajo popa. Los dos buques desamparados se separan y finalmente caigo en la cuenta de que estamos girando a la sazón de un gigantesco torbellino. Un terror efímero me devuelve a la realidad, él también lo sabe, no hay mucho más que hacer que asirse a esa delgada baranda en la que nos aferramos a toda esperanza. No sé qué pasa con algo que cae en un torbellino, pero imagino que pronto estaremos nuevamente en el mar calmado como si nada hubiese ocurrido. El mar alrededor comienza a elevarse, veo por última vez el mástil a lo lejos, parece inmóvil. Comienzo a sentir mi cuerpo aligerarse hasta que de golpe nos arrebatan la luz y la gravedad, sólo quedan un cúmulo de silenciosos músculos tensos. Me doy cuenta de que si la caída cesa de pronto, no tengo mucho que hacer, mejor me relajo, cierro los ojos. Y despierto.

-Cómo se siente.
-Un poco cansado.
-Las lecturas de esta sesión no fueron satisfactorias, su actividad cerebral se comportó de forma impredecible. Sin embargo esto no tiene importancia para usted. De todas formas la próxima sesión comenzaremos con la segunda fase, para eso es necesario que se tome una de éstas la noche anterior a la sesión. La caja contiene cuatro, debe tomar una antes de cada sesión de la segunda fase.
La caja era completamente blanca, igual que las tabletas. Sólo tenía el número “026” grabado en uno de los bordes. La observé un rato con sospecha, no sabía si estaba dispuesto a arriesgarme hasta ese punto, pensándolo bien, teniendo en cuenta que estaba en una dimensión distinta, las normas éticas podían no ser las mismas a las que estaba acostumbrado. El fármaco perfectamente podría tener efectos secundarios fatales si aquello no estaba legislado de la misma manera que yo conocía.
-¿Para qué son?
-Descuide, son nada más que para regular el ciclo del sueño, o mejor dicho para desregularlo, sin embargo esto no tiene ningún efecto adverso, es posible que se despierte un par de veces más de lo común para usted durante la noche en que las tome, sin embargo no habrá más cambios que éste.
-¿Cómo así?
-El medicamento altera su ciclo de sueño reajustando el ritmo hormonal de la melatonina, la hormona encargada de regular sus horarios de sueño. Usted toma el medicamento la noche anterior, de manera que sus hormonas ya están en marcha, por lo que no tendrá problemas para dormirse, sin embargo a la mañana siguiente su sistema estará esperando para reiniciar el ciclo, por lo que cuando duerma en la sesión, los ritmos personales de su sueño estarán limpios y podremos tener una lectura de su actividad neuronal en acople óptimo con sus sueños.
-No le entiendo bien, ¿eso no significa entonces que a partir de ese día me dará sueño a la hora a la que me duerma en la sesión?
-Su conclusión indica que ha entendido a la perfección lo que le dije, sin embargo no debe preocuparse por eso, ya que su ciclo hormonal no puede variar tan bruscamente, por lo que a la hora a la que usted se duerme normalmente, su sistema buscará realinearse con sus horarios normales, de manera que no habrá cambios.
Dentro de todo, no me daba esa sensación de viejo loco que tenía constantemente, parecía estar hablando como un científico común y honesto. Decidí arriesgarme.

El cuestionario que me aplicó el Gordo no tenía nada de extravagante, una serie de preguntas de escala sobre cómo me había sentido y en qué medida podía recordar los sueños que estaba teniendo, también algunas preguntas en relación a la inusualidad de los sueños en comparación con mis sueños fuera de las sesiones.

Carta a los Lectores

Acabo de notar que hay gente visitando este blog últimamente. Quiero instarlos a comentar sus impresiones, especialmente a los lectores que no me conocen.

PS: Y les agradezco las visitas, me da ánimo para seguir escribiendo.

domingo, 13 de julio de 2014

Antes de dormir

-¿Cómo se llama este lugar?
-Ra’lla*.
-¿Cómo?
-Ra’lla.
-¿Cómo escribes eso?
-R-A-‘-L-L-A
Señaló al cielo, nunca había mirado al cielo, cómo nunca había mirado al cielo: era morado. Al verlo me congelé, no quería dejarla ver que estaba impresionado, esto debía ser normal para ella, cambié el gesto con la vista fija arriba, una vez compuesto volví la cara hacia ella. Ahí estaba esa sonrisa misteriosa, una mezcla de seriedad madurada en años duros con esa picardía resiliente.
-¿Cómo sabes que no soy de aquí? ¿Sabes de dónde vengo?
Su gesto cambió, me miró con sospecha, como si no tuviera derecho a hacer esa pregunta. En ese preciso momento dejé de verla con los mismos ojos, quién se creía. Noté cómo su acto misterioso no era más que una forma de dominarme, acaso había notado mi interés en ella y simplemente estaba aprovechando para sentirse importante. Decir “no te preocupes, las cosas se van a dar de tal forma” o algo por el estilo, ¿realmente era algo de qué jactarse? Perfectamente podía ser simplemente una niña tratando de vivir en una dimensión fantástica por no poder afrontar las limitaciones de la realidad. Me la imaginé esperando sucesos a su alrededor, simplemente contemplando, maravillada, si nadie podía saber qué esperar, la única forma de sobreponerse era no esperar nada. Y eso era algo que ella sabía hacer bien.

Se quedó mirándome fijamente.
-Roberto, yo vivo aquí. De dónde vengas y dónde estás ahora no tiene ninguna importancia.
¿Qué había querido decir con eso? Esa era su respuesta, en realidad no me lo esperaba. Esperaba que me dejara en suspenso nuevamente, sin embargo todo lo que hizo fue restarle importancia a lo que para mí significaba un viaje interdimensional. Era cierto que su respuesta me había dejado perplejo, pero no confirmaba mis suposiciones, si eso era lo que quería, su respuesta no era ni obvia ni absurda, es más, me había dejado perplejo precisamente que no fuese ninguna de ambas.
-Tú me hiciste una pregunta que tiene una respuesta muy obvia, ¿no?
-Es cierto.
-¿Soy el único que ha venido aquí?, ¿Hay alguna razón?, tú sabes la respuesta a cualquiera de estas preguntas Roberto, me parece que te das cuenta de que todas estas preguntas se responden por sí mismas.
Era cierto, no habría motivo para preguntar si ella lo sabía, no había motivo para preguntar si era el único, no había motivo para preguntar por una razón, más que el dar por hecho que la respuesta a todas estas preguntas era la misma afirmativa.
-Pero entonces, Calia,  tú sabes algo, a fin de cuentas.
-Yo sólo sé que hay algo más allá de Ra’lla.




*[Rala]

Realidad

Esa semana fui todos los días a Nueva York. Me dediqué a caminar muy lentamente, miraba a mis al rededores, buscaba a Calia. Pasé bastante tiempo mirando las tiendas, los edificios, las personas. Al principio evité acercarme a la zapatería, no quería toparme con el gordo ni con el viejo. Reflexioné sobre las pocas veces que había estado en esta dimensión, ya había conocido a tres personas, eso no era común para mí, en general evitaba el contacto humano. Durante esa semana pasé varias horas sentado en un banco, sólo mirando, esto se parecía más a la relación que tenía con varios otros barrios de la ciudad. Había olvidado lo que se sentía, observar a la gente caminando de prisa, nadie me conoce. Sentarme en un mismo lugar varios días y no reconocer a nadie, sólo los edificios, sólo ellos entienden qué es lo que realmente pasa por estas calles.

El viernes de esa semana noté que algo había cambiado, las veces anteriores siempre habría ocurrido algún suceso que yo catalogaría como paranormal, sin embargo esta semana no había ocurrido nada extraño. Entonces comencé a dudar, quizás ahora estaba en Nueva York por primera vez. Se me ocurrió preguntarle a una señora que esperaba su turno junto a un lustrador de zapatos.
-Disculpe, ¿cómo se llama este lugar?
-Ésta es Nueva York, ahí está el metro Universidad de Chile.
¿Sería eso? ¿Acaso aquí terminaban mis viajes fantásticos? Quizás nunca más vería a Calia. En realidad no lo lamentaba mucho, desde el principio me había hecho la idea de que las extrañas ocurrencias no serían más que un sueño pasajero, y que pronto perdería contacto con ello sin saber nunca la verdad detrás de las inusuales conductas de estas personas. Más allá de eso, el personaje que realmente me intrigaba era Héctor Plasma, sabía que lo que había ocurrido era verdad, en algún lugar este espécimen sobrenatural existía. Me apollé en el vidrio de la zapatería, no había nadie. Al mirar adentro sentí algo desagradable, algo no calzaba, pero no sabía exactamente qué. Miré a mi alrededor, lo primero que pensé fue “entré”, pero no, estaba aún en Nueva York, la gente aún caminaba agitada como siempre, el ambiente no había cambiado. Volví a mirar la zapatería, algo estaba fuera de lugar.

No tenía caso seguir pensándolo, las respuestas no estaban aquí, estaban allí. Entonces decidí que no me quedaría de brazos cruzados esperando que las cosas ocurrieran, de ahora en adelante trataría de descifrar exactamente qué estaba ocurriendo y cómo era posible que dos dimensiones distintas existieran en el mismo lugar.
...me importaba lo que pensaran, qué me importaba...

...finalmente supe cómo develar los misterios, tal como había imaginado, no sería suerte ni un trabajo simple. Sin embargo esto, nuevamente, me llenó de alivio...

...por más que traté de encontrar una explicación, cada vez me convencía más de que me sería imposible, todos los resultados eran ridículos, inaceptables, ni siquiera yo podría hacer que esas excusas baratas sonaran convincentes. Sin embargo quedaba mucho aún, y mis dedos probablemente guardaban todavía secretos que me ayudarían a descifrar el enigma...

jueves, 10 de julio de 2014

Pavor

Estaba teniendo una pesadilla y me desperté en el clímax, probablemente porque estaba demasiado asustado en el sueño, me desperté en un momento en el que me había meado los pantalones (en el sueño) y trataba varias veces de decir una frase pero la voz simplemente no me salía. Cuando me desperté, tenía el cuerpo caliente y rígido, todos mis músculos estaban apretados.
Y pese a todo eso, lo primero que hice una vez que desperté fue algo que nadie imaginará: traté de volver a quedarme dormido para volver a la pesadilla.

En realidad tenía varias razones para volver:

  1. El horror que estaba viviendo en esa pesadilla era perfecto, puede ser difícil de entender, pero insisto en que la mayoría de las emociones, independiente de que sean positivas o negativas, pueden disfrutarse. Y este no era un miedo cualquiera, era un terror de una exquisitez sumamente poco frecuente.
  2. La pesadilla no había terminado, y dentro de mí confiaba en que todavía había manera de dar vuelta las cosas, de lograr que todo lo terrible que estaba pasando en ese momento tuviese un buen desenlace.
  3. En la pesadilla había una niña,  probablemente incluso más aterrada que yo, a la que estaba tratando de salvar, y valía la pena volver con tal de seguir intentando salvarla.
  4. El nivel de detalle y precisión de la pesadilla era espectacular


No logré volver a dormirme y por eso estoy escribiendo esto. Pero me sorprendí a mí mismo con esta valiente reacción.