viernes, 28 de septiembre de 2018

La Ciudad Desesperada y (GRIETA)

Algunas noticias:

La redacción de mi segunda novela, "La Ciudad Desesperada" ha finalizado. El concepto de esta obra es peculiar, la historia se relata desde tres puntos de vista, podría hablarse de dimensiones o mundos, distintos. Los relatos se intersectan tangencialmente de forma constante, sin embargo en ningún momento interactúan. Actualmente estoy esperando el feedback de los beta readers, para iniciar las correcciones y edición.
Si usted ha seguido mi blog, encontrará las entradas correspondientes al índice de bestias de esta obra en las publicaciones anteriores a ésta, tal como de incluyen en la obra (probablemente no habrá mayores correcciones sobre esa parte).

Mi primera novela "(GRIETA)" se encuentra cada vez más próxima a su publicación. Si alguien ha seguido mi blog desde hace más tiempo, le debo mis disculpas, la redacción finalizó en diciembre de 2017, y entonces mencioné que iniciaría las gestiones para su publicación posiblemente en febrero de este año. El proceso ha sido interesante, he conocido muchos aspectos de la publicación que no me imaginaba, pero la conclusión es la misma, la obra avanza hacia su publicación, aunque aún no puedo hablar de fechas.

martes, 25 de septiembre de 2018

Humano


Se considera un animal sumamente peligroso, por lo que se sabe muy poco de él. No se tienen registros de ningún contacto con humanos al que se haya sobrevivido, y todas las incursiones registradas han culminado en la desaparición de los muquis involucrados. El humano presenta varias características morfológicas similares al muqui, se desplaza en dos patas y cuenta con dos extremidades superiores con las que es capaz de manipular objetos. Es de gran tamaño, aproximadamente dos veces un muqui adulto, se estima que un ejemplar adulto suele alcanzar los dos metros de estatura y los cien kilos de masa. El humano constituye el principal riesgo por el que el muqui limita sus exploraciones sobre el nivel de la tierra, y se suelen contar historias a los jóvenes indicando que la superficie del planeta estaría plagada de ellos, pero que afortunadamente son sumamente torpes como cavadores.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Garvul

El demonio de la superficie. El garvul ha subsistido por cientos de generaciones en los cuentos infantiles de los muquis. Se lo ha descrito de diversas formas, la más popular es la de una gigantesca y gruesa serpiente de ocho patas, capaz de expeler aliento gélido por sus fauces. La historia del garvul se cuenta de generación en generación, principalmente con la finalidad de inculcar a los más jóvenes el respeto por la superficie, de manera de reprimir las ansias por exponerse a los riesgos que recorren la faz de la tierra. Entre los muquis adultos se sabe que el garvul es una criatura fantástica que no habita fuera de la imaginación de los niños, sin embargo, estos últimos no son capaces de comprender el riesgo que otras características y criaturas de la superficie sí suponen para la vida, por lo que mantienen vivos sus relatos de todas formas. En ciertas comunidades de muquis situadas a grandes profundidades, existen relatos compartidos del garvul y el cirgol para explicar la actividad sísmica. Cuando el movimiento proviene de áreas más superficiales, se dice que se trata de las pisadas del garvul buscando muquis desde la superficie para devorarlos, mientras que cuando la trema surge de segmentos más inferiores, se dice que provendría de disputas territoriales entre cirgoles al fusionarse lagos subterráneos de magma.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Cirgol

De acuerdo con las historias, esta criatura mítica sería el custodio del centro de la tierra, el encargado de mantener la integridad del núcleo terrestre y el balance en el intercambio energético entre lo subterráneo y la superficie. Para algunos, el cirgol es una bestia salvaje como cualquier otra, con la particularidad de habitar en el magma, mientras que para otros, es el espíritu del planeta. No existen registros de un avistamiento real, se transmiten únicamente relatos, según los que la lava se habría comportado de forma inusual, como si tuviese vida propia. Así mismo, no se tienen mayores detalles sobre su morfología, algunos dicen que sería un ser amorfo indistinguible de la masa de magma en la que se mueve, otros señalan que se trataría de un gigantesco dragón ígneo de varios cientos de kilómetros de longitud. Según algunas leyendas, las erupciones volcánicas se deberían a visitas de cirgoles hacia terrenos más superficiales en busca de alimento, otros postulan que el cirgol jamás se aleja del núcleo terrestre, y que, de serle necesario alimentarse, lo haría de elementales de fuego menores que también habitarían allí.

viernes, 31 de agosto de 2018

Brúguel

El brúguel es un enorme reptil cavador. A diferencia de la mayoría de las especies subterráneas, el brúguel utiliza sus dientes para cavar y cuenta con un sistema muscular complejo en su cuello para desplazar la tierra ingerida hacia los costados, permitiéndole seleccionar los animales menores que desentierra en su camino. Se le suele denominar pandemonio por su estructura consistente en ocho hocicos laterales y cuatro centrales. La dentadura del brúguel está hecha de una aleación metálica extremadamente dura, ligeramente menos resistente que las garras del urbugo. Su cuerpo es alargado y cónico, adelgazándose hacia la cola, entre sus escamas cuenta con varias corridas circunferenciales de escamas móviles más gruesas, denominadas cránulas, con las que desplaza la tierra hacia atrás a la vez que lo impulsan hacia delante. En el segmento más anterior cuenta con trece cránulas, mientras que en el último son sólo tres, casi llegando al final de la cola, la cual está coronada por dos cránulas opuestas que funcionan de manera muy similar a una gran tenaza. El brúguel tiende a cazar cavando espirales bidimensionales verticales, comenzando por una circunferencia de un kilómetro y cavando circularmente hacia el centro, de esta forma logra confundir a los animales que utilizan formas de geolocalización como las vibraciones y el sonido. Cuando un ejemplar encuentra un complejo intrincado de redes de túneles, tales como los túneles de urbugo que suelen conformar las ciudades de los muquis, se empecina en destruirlos por completo, pues en dichos lugares se congrega gran cantidad de sus presas. Pese a ello, jamás persigue un túnel de urbugo direccionalmente, ya que éstos cavan a mayor velocidad y suelen atravesar formaciones rocosas o minerales en las que le resulta imposible penetrar.

Honesty?

There’s something I’ve never understood about relationships. How are you supposed to be honest with someone? That ideal is a lie, it can’t be true, at least for me. If I wait until someone loves me to tell them my dark secrets, my ugly parts, the ones you can’t just see, then I would be lying to them all the way until that point. But if I were to come up straight to each new person with all of this, how would they be supposed to be willing to embark on an emotional voyage? Would you honestly? If you just get to know me today and we happened to kiss, and afterwards I casually let you know that sometimes I like to make people suffer by exploiting their weaknesses, would you really be willing to bet on relying on me for anything? What’s more, if I were to add “I’m letting you know this just so you can ponder before diving in”, isn’t it obvious to think “this guy is going way too serious way too soon”. And that last part is the one that makes me realize we don’t want others to be honest. So then why in the world are we struggling so much to make others be honest to us.

There’s just one thing that comes to mind, we were tricked into thinking some people are well and other are faulty. And that knowing people’s truth is the only way to tell which ones are faulty. Luckily at least the stupidity in that train of thought is self explanatory.

lunes, 13 de agosto de 2018

Urbugo

El urbugo es un gran roedor cavador de la tierra. Puede medir un metro y medio de largo y pesar hasta cien kilos. Sus garras están hechas de una aleación metálica más dura que el acero y sus dos patas tienen la fuerza suficiente para cavar a gran velocidad en la tierra e incluso puede penetrar la roca sólida. Su piel es gruesa y dura, su densidad aumenta especialmente en la cola plana con forma similar a la de una aleta redondeada, en dicho órgano concentra además un sistema muscular que le permite dar fuertísimos golpes verticales, utiliza este mecanismo para compactar la tierra cavada y así formar túneles de paredes sumamente sólidas sin la necesidad de reubicar el material a medida que avanza. Esto también le permite formar hábitats a grandes profundidades. Dos órganos similares a orejas en su lomo, le permiten percibir vibraciones determinando la dirección de origen, intuitivamente se aleja de las vibraciones fuertes, que suelen provenir de movimientos de magma o del brúguel, su depredador natural. Para defenderse del brúguel, el uburgo cavará a toda velocidad en la dirección opuesta a las grandes vibraciones, a la vez que intentará encontrar formaciones rocosas, en las cuales su depredador es incapaz de penetrar. A través de milenios ha formado una relación de mutua dependencia con el muqui. La alimentación del urbugo consiste en minerales y metales, sin embargo sólo le es posible digerir fragmentos pequeños mezclados con tierra, siéndole imposible beneficiarse de formaciones gruesas, por lo que guía al muqui a yacimientos de minerales, éste mina la materia y muele una porción en fragmentos menores que le sirven al urbugo como alimento. A su vez, los túneles cavados por urbugos conforman el hábitat del muqui.

Extraído del índice de bestias Parte II

martes, 31 de julio de 2018

Zagle

“El mejor amigo del muqui”, su carácter es dócil y afectivo, goza de gran energía y vitalidad. Por su tamaño, los infantes suelen montarse en ellos para trasladarse cortas distancias, aunque un adulto es demasiado pesado para tales propósitos. El zagle cuenta con alas membranosas que, en el caso de la hembra le permiten volar distancias cortas, mientras que al macho, por su menor envergadura, le permiten volar largas distancias. Tiene seis patas y una larga cola, que es su miembro más fuerte, por lo que para muchos efectos se la considera como una séptima pata útil para dar saltos, equilibrarse, o dar golpes a la tierra para espantar amenazas. Su hábitat natural son las cuevas cercanas a los pozos subterráneos, les es posible sumergirse en el agua, aunque prefieren mantenerse fuera de las napas. En libertad tienden a formar manadas, el líder se define en un enfrentamiento en el que las colas se utilizan como arma de batalla. El perdedor suele quedar inválido y morir poco después del encuentro debido a las atrofias medulares en la columna que se extiende hasta dicha extremidad. Una hembra adulta puede medir cerca de un metro desde la cola hasta la cabeza y pesar hasta veinte kilos, mientras que el macho puede alcanzar hasta treinta centímetros y no supera los cuatro kilos.

Extraído del índice de bestias Parte II

jueves, 26 de julio de 2018

La ciudad desesperada - update

Ayer "La Ciudad Desesperada", el libro que estoy redactando actualmente, me dio a saber que se va a dividir en tres partes (las tres van a estar contenidas en un único libro, no se trata de una trilogía). De esto me enteré mientras la primera parte se acababa abruptamente y para mi sorpresa. Estoy ansioso por comenzar la redacción de la segunda parte, al parecer en ella se exploran nuevas extensiones de un mundo fantástico creciente.
La primera parte finalizó con al rededor de 33mil palabras (esa es la extensión aproximada de algunas novelas cortas, para referencia, "La Granja de los Animales" de Orwel tiene casi 30mil palabras).

La razón de la división en tres partes, es que la historia se cuenta desde tres puntos de vista distintos. Las tres partes jamás se entrelazan, pese a relatar la misma historia. Luego de finalizar la primera parte, quedan muchas interrogantes (lo digo por mí, me intriga enterarme de varias cosas), y para poder dar respuesta a ellas me será necesario echar un vistazo más allá de los límites dentro de los cuales queda confinado el primer relato. La tercera parte se hará necesaria de antemano, pues preveo que aún la segunda historia tendrá grandes limitaciones y me será necesario explorar un plano superior de la realidad para poder dilucidar la totalidad de los elementos que operan sobre esta peculiar historia.

Me disculpo por hacerme el misterioso, acabo de notar cómo hasta ahora he pasado por alto introducir la historia:

En una recóndita geografía apartada de toda civilización, se cuenta la historia de un puerto maldito por los dioses. (sí, eso nomás)

miércoles, 18 de julio de 2018

Cotaga

Nombrada en honor a su descubridor, Cotargue Nobadia, coleccionista de insectos de una remota localidad tropical en Centroamérica, la cual constituye su único hábitat conocido. Se la considera en peligro de extinción debido a las específicas condiciones bio-ambientales que le dan hogar. El ciclo vital de la cotaga se divide en tres fases. En un principio se trata de una oruga cavadora, durante esta etapa se alimenta del sedimento producido por las hojas que caen a la tierra, al descomponerse éstas. La fase larvaria continúa durante cuatro años, en los que no se produce mayor desplazamiento, hasta que alcanza un peso cercano al kilo y medio. Entonces comienza el proceso de pupa, la cual se conforma muy superficialmente, aún bajo tierra. El proceso de metamorfosis se gatilla únicamente a temperaturas entre los treinta y tres, y treinta y ocho grados Celsius, deteniéndose a temperaturas superiores o inferiores, por lo que el tiempo de duración de esta etapa puede variar enormemente según las condiciones climáticas, demorándose un mínimo de dos años, sin embargo, pudiendo extenderse incluso décadas. Finalmente, del capullo surge la mariposa, de aproximadamente veinte centímetros de envergadura e intenso color rosado marcada por el contorno negro en sus alas. En las hembras, el sistema ovulatorio se encuentra unido al sistema digestivo, de manera que defeca sus huevos, usualmente mientras se alimenta.

Extraído del índice de bestias Parte I